Utilizar los videojuegos como forma de expresión para llegar a los más jóvenes y acostumbrados al mundo audiovisual es, cuanto menos, un buen paso. Sin embargo, todo depende del contenido que se dé al videojuego en cuestión, y si este contenido es político, más problemas aún.
Alicia Croft, alter ego de la política popular Alicia Sánchez, aparecía acompañada de una gaviota llamada Pepe realizando misiones en este videojuegos. Las misiones, del tipo de acabar con independentistas e inmigrantes ilegales, han sembrado la polémica.
La web del Partido Popular recibió 25.000 visitas durante una sola jornada tras colgar el videojuego, que levantó polémica y fue retirado del sitio. La presencia de inmigrantes ilegales y su papel (objeto de críticas por la protagonista) no sentó nada bien, por lo que el juego fue retirado.
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